NAT o Bridge en la conexión de red de una máquina virtual
por Javier Rodríguez 7
Hay diversos modos de configurar la conexión de red de una máquina virtual, sea cual sea nuestra aplicación favorita para ello. Los modos más habituales son el “bridge” y el “NAT”. El primero es el que usamos habitualmente en redes locales ya que replica el estado del interfaz físico que le hayamos asignado en la configuración, sea cual sea.
Es decir. Una red local convencional, sea de una empresa o domicilio, suele contar con un router o puerta de enlace y esta asigna IPs de forma automática (mediante un servicio DHCP) en un “pool” que normalmente es el 192.168.1.x, 192.168.0.x, etc.
También, dentro de esos “pool” tradicionales podemos asignar, y normalmente asignamos IPs fijas. El modo bridge hace que la máquina virtual se comporte como una nueva máquina física. Si está en modo DHCP o de IP automática, el router le asignará una o también podemos asignarle una IP fija dentro de ese “pool” o almacén de IPs que usamos. Suena bien, porque es un método muy reconocible y que rápidamente sabremos controlar y aprovechar.
En esta captura usamos un modo "bridge" con una IP fija.
Pero no siempre podemos o queremos que nuestra máquina virtual este expuesta a nuestra red de esa manera o simplemente no podemos hacerlo porque nosotros no tenemos el control de la red, no podemos asignar las IPs que queramos, etc. Aquí es cuando entra el modo NAT, que en mi opinión ofrece más seguridad. El modo NAT funciona como el NAT o redireccionador de puertos del router. Es un intérprete o traductor de peticiones. Cuando tu configuras tu router, que tiene una IP única en cada momento, para que redirecciones puertos de servicios concretos a ciertas máquinas o dispositivos de tu red, estás configurando un NAT.
Pasamos a modo NAT, se le asigna una ip automáticamente, pero seguimos teniendo conectividad a Internet sin más problema. También podemos usar ips fijas y usar el mapeo de puertos.
En las máquinas virtuales es exactamente igual. El software de gestión de las máquinas usa uno de los interfaces, normalmente uno, y le coloca una capa de enrutamiento que podemos configurar a placer. También dispone un servicio DHCP que asigna IPs automáticamente a las máquinas conectadas de este modo.
Las máquinas virtuales compartirán este NAT, este interfaz de red con su configuración de IPs, y nosotros podremos ir redirigiendo puertos de entrada a las diferentes máquinas virtuales. Esto es imprescindible, como digo, cuando no tenemos mucho control sobre las IPs que usamos en nuestro servidor.
Mapeamos puertos para que las máquinas virtuales puedan ofrecer servicios a Internet o al resto de la red, segun nuestra configuración.
Usar el NAT no significa que tengamos problemas de salida a Internet o a la red, podremos navegar, usar todos los servicios de nuestra red, solo tendremos que configurarlo más detalladamente si queremos que esa máquina virtual ofrezca servicios a otras máquinas o dispositivos de la red o desde Internet.
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Yo hace tiempo que lo sabía (lo estudié en el primer curso de informática). Pero la explicación que has hecho está bastante bien (creo que no vi lo del mapeo de puertos). Me gustaría ver más trucos del día relacionados con la virtualización, ya que hoy en día, el desconocimiento de esta es impensable.
tu explicación es muy completa agradezco las pantallas muchas gracias
Gracias por la explicación; normalmente se dá todo por supuesto y aprendido y, en mi caso, me está costando pillarlo porque tampoco encuentras buenas explicaciones.
Muy útil, gracias
lo que no entiendo bien es como configurar la maquina virtual en mi caso vmware con centos 7 si yo quiero acceder luego desde otra red que no sea la de mi casa por ejemplo desde la casa de mi hermana que vive en otra localidad que debo usar nat o bridge ? y como se debe hacer para abrir el puerto de ssh para acceder desde internet desde otro lugar que no sea la red local
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